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domingo, 21 de abril de 2013

DIA 5 Dubrovnik-Mostar-Sarajevo-Sokolac



Amanece de nuevo soleado, no veas la suerte que estoy teniendo con el tiempo. Por ahora 100%. Tras recoger todo, me despido de Tolic. Qué gran tío! Me ha estado explicando un montón de cosas, hasta por qué hay 2 fronteras con Bosnia en un espacio de 10 kms, y como no podía ser de otra manera, teniendo en cuenta que esto son los Balcanes, es un tema de luchas entre imperios, pa variar, pagos entre reyes, Turquía de por medio, y por lo visto, esta zona de Dubrovnik no pasó a ser parte de Turquía por una decisión política de ultima hora, pero por los pelos, vaya...

El tío se enrolla como las persianas, aunque yo no me quedo atrás. Nos damos la chapa mutuamente, y es imposible salir. Arranco y paro la moto como 5 veces, hasta que al final empiezo la ruta prometiéndole que si a la vuelta paso por Croacia, le pego un toque.

Vuelvo a subir a la parte alta para repetir las fotos, ahora de día. Con el sol a mi espalda la luz es espectacular a esa hora de la mañana. Esto es la bomba, estoy conjugando tres de mis grandes pasiones (viajar, la fotografía y la moto) de una sola vez, y esto, durante todo un mes. Me siento muy afortunado, aunque, por supuesto, hecho de menos a mi gente, sobre todo por las noches, que es cuando se queda todo en silencio y hay tiempo para pensar.

Dejo atrás Dubrovnik y enfilo hacia Mostar. Tengo que regresar unos kilómetros y paso de nuevo por la frontera dual, donde, esta vez, ni siquiera me miran el pasaporte. Yo creo que ya me conocen, y me están cogiendo hasta cariño.

Tras mi pequeño periplo bosnio continúo desandando, o mejor dicho "desrodando" el camino que hice ayer hasta el desvío que me lleva a otro control fronterizo, y este es de los de verdad, aunque me da la impresión de que el hecho de ir en moto facilita bastante las cosas, y apenas me entretienen. Pero ahora viene un pequeño problema logístico, bueno no, son dos: el primero, el mapa de Bosnia del GPS no tiene ningún tipo de detalle y sólo aparecen las carreteras más importantes, ni rastro de las secundarias, así que mal plan llevo, porque además, el mapa en papel que tengo es malo, tirando a muy malo. Y el segundo problemón al que me enfrento es que acabo de ver un curioso mensaje en el display de la moto, que dice algo así como: LAMP F.
Lo de lamp esta claro, eso lo sé hasta yo, pero la F? Se me ocurren 3 cosas: F de forward, en inglés luz delantera; F de fundida, en castellano luz fundida; o F de FUCK, que todo el mundo sabe que significa "chaval, la has cagao". Me inclino por la última, aunque yo creo que de esta salgo...en la siguiente gasolinera, compro una y la cambio, sorprendentemente a la primera y sin grandes dificultades. Ya me veía desmontando media moto para cambiar una jodida bombilla, y es que es la primera vez que se me funde una.

¡
Cementerio de Mostar...¡Desproporcionado!
Una cosa que se nota enseguida al cruzar la frontera es que Bosnia se trata de un país claramente más pobre que Croacia, sin tener ningún dato económico ni ná, que vengo bastante indocumentado, pero se nota: para empezar, las carreteras, los límites de velocidad, los baches. Además, la actitud de la gente dice mucho también: aquí no lleva casco ni Blas, he visto un scootero sin casco, hablando por teléfono y con un cigarrillo en la boca...ah, y también conduciendo. Un hacha. De los adelantamientos, mejor no hablar: aquí la línea continua está de adorno, aunque he de decir que me he comido más de una, porque hay veces que si no lo haces, no avanzas, y es que hoy me ha salido una media de 60 km/h. Así estoy donde estoy...

Llegada a Mostar. Lo primero que veo es el cementerio. Había oído hablar de él, pero me impresiona más de lo que pensaba, pero no por el cementerio en sí, sino porque su tamaño es completamente desproporcionado al número de habitantes que puede tener la ciudad. Se ve claramente que ahí, enterrados, hay muchos que hoy en día deberían estar vivitos y coleando, pero es difícil, por no decir imposible, encontrar a alguien que no haya perdido algún familiar en la dichosa guerra.

Otra cosa imponente son los edificios destrozados a base de bombas, metralla y disparos que permanecen vallados y sin restaurar. Por lo visto, los van a dejar así para no olvidar... Acojona.
Edificio bombardeado, tiroteado, masacrado...

Por lo demás, mezquita y puente viejo (Stari Most). La ciudad está aparentemente tranquila y sin apenas turistas, pero hay truco: están todos en el jodido puente. Aparte que me meten la primera timada del viaje, (por canelo, porque he pagado 40 kuna (la moneda croata, pero estos cabrones aceptaban de todo, y son unos 5 euros) por aparcar la moto en un rinconcillo que me han indicado, cuando un poco mas arriba se podía aparcar sin problema), el puente está atestado de gente y no hay manera de abrirse hueco, así que en 5 minutos estoy de vuelta en la moto, arranco y me voy al siguiente puente aguas abajo, y desde allí, tranquilamente, hago todas las fotos que quería hacer y sin apreturas, que no son horas.
Stari Most, Mostar

Y de ahí, a Sarajevo. Los paisajes cada vez son mas montañosos, y aún se ve nieve en muchas cumbres, a pesar de que hoy hace 28º. Todo muy verde, y bastante salvaje, o más bien, descuidado. Se percibe como desorden, no sé muy bien por qué, pero es la impresión que me queda, que está todo como fuera de sitio. No sé.
Sarajevo, Old Town

De Sarajevo me sorprende el tamaño, me lo había imaginado más pequeño, pero me doy cuenta que es una ciudad con todas las de la ley. Es una mezcla entre lo musulmán y lo soviético, que no tiene nada que ver, pero para entendernos creo que es bastante gráfico. Muchas mezquitas, también edificios agujereados, pero menos; tranvías con óxido de la época de Lenin y en general, un ambiente un pelín triste, aunque seguro que alguien me puede rebatir esto porque tampoco tengo razones, son sólo primeras impresiones, quizás erróneas.
La Coca-Cola que no falte

El plan original para hoy era hacer noche en Belgrado, pero hace rato que me di cuenta de que se me había ido la pinza totalmente. Aun así, decido continuar un rato, no me apetece ponerme a buscar alojamiento en una ciudad tan grande, aunque como todo, tiene sus pros y sus contras.

Si estas zapatillas hablaran...
Por cierto, me he comprado un mapa en condiciones para suplir al desterrado GPS, y así vamos. Continúo hasta que se me hace completamente de noche, y comienzo a no disfrutar de la conducción, así que tras preguntar en una gasolinera acabo con mis huesos en un sobe (algo así como pensión, creo) llamado Frenc en el archiconocido pueblo bosnio de Sokolac. Cutre donde los haya, pero barato: 16 lereles por una habitación doble enorme y con wifi, que al ver el sitio, para rato pensaba yo... Como detalle, una foto de lo que me he encontrado debajo de cada una de las camas, tal cual...y es que en este sitio no se escatima en detalles para con los huéspedes. Casi me da...

Buenas noches, un placer...




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