Páginas

domingo, 25 de mayo de 2014

WROCLAW - VARSOVIA - VILNIUS


Ver mapa más grande

Dejo Wroclaw sin prisa, me he levantado a una hora prudente, he desayunado tranquilo, he charlado con el dueño del apartamento, y a eso de las 11 he arrancado. Objetivo: Varsovia, como en la II Guerra Mundial. Hablando de la Guerra, hay monumentos en recuerdo a los caídos (y a los no caídos) por todas partes. No es para menos. Tuvo que ser muy heavy lo que se vivió aquí no hace demasiados años.

Al principio, la carretera es buena, de 2 carriles y avanzo rápido, pero a los 80 kms más o menos, se acaba el chollo y volvemos al carril único. El tráfico de camiones es increíble. Parece mentira que no haya una autopista, o por lo menos una vía desdoblada, teniendo en cuenta el tráfico pesado que soporta esto.

La carretera, que no está mal en cuanto a paisajes y demás, se convierte en un infierno porque no hay manera de avanzar. Ni siquiera puedes adelantar, porque el tráfico es tal, que siempre viene alguien de frente, por  lo que no queda otra que joderse y esperar.

Pues así para el resto del trayecto, como te lo cuento. La única parada que hago es en un McDonalds al borde de la carretera a 20 kms de Varsovia, y es que iba a desfallecer en cualquier momento. La comida aquí será una mierda, pero cuando tienes hambre, lo bien que entra, coño!!

El hotel es fantástico. Súper tranquilo, habitación inmensa, 22 euros desayuno incluido. Es lo que tiene el estar alejado del centro (a unos 15 kms aproximadamente) pero con la moto, eso no es un problema. Se le quitan las maletas y a funcionar.
Como he llegado temprano, me pego una ducha rápida y salgo hacia el centro. Me pierdo un buen rato por el casco antiguo de la ciudad. Lo cierto es que no me impresiona demasiado, no veo grandes cosas que me llamen la atención, y el ambiente como que no me acaba de convencer, hay algo raro que no me cuadra. Yo creo que es la gente. O yo he tenido mala suerte y me han tocado los más bordes del lugar, o es que su manera de hablar es así de brusca. Seguramente es esto segundo, pero me hace sentir incómodo, y eso que yo no es que sea ningún ejemplo de dulzura. Bueno, ni de dulzura ni de nada, ya que nos ponemos.

 En las ciudades grandes siempre tengo la misma sensación, no sé si justificada o injustificada, pero ahí está. Tengo ganas de llegar a sitios más pequeños, donde el contacto humano siempre es más cercano y la gente no está tan maleada.

Bueno, yo sigo a lo mío, que es callejear y fotografiar lo que me viene en gana. En ese sentido sí disfruto. Con la cámara en la mano soy feliz. Se me pasa el tiempo volando, ni me entero. No me acuerdo ni de comer, algo bastante complicado en mí.

Un rato después me voy al Palacio de la Cultura y de la Ciencia, para hacerme un poco el cultureta, pero no voy por las exposiciones, que seguro que están de cine, sino porque con sus 234 metros de altura, y siendo el edificio más alto de Polonia, tiene un mirador en su planta trigésima que te quita el hipo.

Está atardeciendo a toda velocidad, y he decidido venir a esta hora precisamente por eso: me apetecía pillar ese momento del día que no se sabe si amanece o atardece. La verdad es que las vistas son espectaculares. Bien merece la entrada los 20 slotis que me han cobrado (unos 5 euros).

Hay un tío dos arcos más allá, y se acerca hablándome en polaco. Chaval, como no te expreses mejor, así no vamos a ningún lado. Ah, perdona, pensaba que eras de por aquí. ¿Qué pasa? ¿Tengo cara de polaco? Jajaja, si es que soy de un ocurrente con los chistes, una barbaridad.

Le pregunto a ver qué hace. Tiene montado un trípode de unos 2 metros de altura, no he visto cosa igual en mi vida. Es un profesional, y está haciendo un time lapse. Tiene un montaje de flipar, el tío. Ya me gustaría verlo. Me da su tarjeta con su página web y cada uno a lo suyo. Ya que estamos, hago un poco el oriental, y le copio la idea. ¡Voy a hacer un time lapse también! Lo jodido es que yo no tengo los aparatos que tiene el colega, así que lo tengo que hacer a mano. El polaco aún se está partiendo de risa de verme presionando el disparador cada 3 o 4 segundos durante 20 minutos, y encima, me imagino que quedará como un churro. Ya os contaré.

Después de esto, doy por concluida la jornada, agarro la moto, y me voy a dormir.

Me levanto como nuevo, la cama era enorme y firme, cojonuda. De vez en cuando viene bien una cura de sueño, para ir recuperando un poquillo. Como el desayuno está incluido, voy a dejar mi impronta en el local.
Me pongo albardado, como siempre. Aprovecho estas ocasiones y desayuno como si se fuera a acabar el mundo, así, después, puedo aguantar todo el día sin parar a comer. Pico algo rápido y sigo, y así aprovecho mejor el día. Eso sí, luego una buena cena no me la quita nadie.

Salgo a media mañana, tranquilamente. La intención es llegar a eso de las 6 de la tarde. No hay prisa.

La carretera es como la de ayer, y el tráfico de camiones, también como el de ayer. Aguanto como puedo la primera mitad del trayecto, pero llega un momento que se me hace insufrible. Busco en el mapa una alternativa. El problema es que hay un camino más corto, pero hay que entrar en Bielorrusia, y no tengo visado. Igual con el visado de Rusia me dejarían entrar, pero sólo tengo dos entradas, y si gasto ahora una de ellas para esta chorrada, pues no tiene mucho sentido, así que rebuscando en el mapa, veo una carretera secundaria que va derechita a Vilnius, objetivo del día. 


Sin dudarlo más, cambio de ruta y desobedeciendo al GPS, arranco. El señor que va dentro del navegador no hace más que protestar. Cambie de sentido si es posible... cambie de sentido si es posible... ¡Que no me sale de los cojones! ¡Hombre! ¡que por aquí voy muy bien!


También hay tiempo para un poquito de off
Y he de decir que ha sido todo un acierto. Una carreterilla secundaria en perfecto estado, sin tráfico, con paisajes espectaculares y menos kilómetros hasta mi destino. ¡A topeeeee! Además, como tengo tiempo, me da por pajarear un poquillo y empiezo a meterme por unas pistas que se van convirtiendo en bosques, y acabo recorriendo un montón de kilómetros entre árboles, siendo una experiencia de lo más gratificante, después del agobio de la carretera anterior. Al final, abandono los bosques, y tras chequear que voy en la dirección correcta, continuo por carretera.
De repente, veo unas señales que me llaman un poco la atención, así como de la Unión Europea, o algo así... ¡Leche! ¡Si es la frontera! Me pilla por sorpresa, no me lo esperaba, el señor del GPS debe estar enfadado por lo de antes, porque de normal me dice: "paso fronterizo más adelante". Y ahora se ha quedado mudo. Seguro que lo ha hecho por joder. Pero da igual, no hay absolutamente nadie, como en todas las fronteras anteriores que he pasado. En ninguna me han pedido nada, ni siquiera me han mirado a la cara. Y es que con esto de Unión Europea, las fronteras se han quedado un tanto descafeinadas. Le quita ese puntillo de emoción de enfrentarte al funcionario de turno, que dependiendo del día que tenga, te puede arruinar el día con esperas sinsentido y trámites burocráticos infinitos, o te lo puede facilitar dejándote pasar a la primera y sin más dilaciones.

Bueno, pues aquí estoy ya, en Lituania. Joder, se dice pronto, pero ya cuesta un rato llegar,¿eh?

El paisaje cambia al instante. No me refiero al paisaje natural, que por supuesto es el mismo, sino al paisaje humano. Lo primero que me llama la atención son las líneas eléctricas, parece que los postes se van a caer en cualquier momento y los cables están todo roñosos. Sensación de abandono y falta de mantenimiento. Luego las casas, los coches, el asfaltado, etc, etc. Igual es que he entrado por una frontera pequeña y esto está un poco más cutre. A ver, no me malinterpretéis. No quiero decir que sea un país atrasado ni muchísimo menos. Puede ser que las prioridades sean otras. No sé, de todas formas, tampoco es nada demasiado exagerado.

Paso delante de un cementerio que me llama la atención. Hay gente arreglando las tumbas de sus muertos, y veo un caminillo que pasa por un lateral, y yo que no puedo dejar de husmear, me meto. 

Y ahí voy yo, todo ufano, por el caminillo del cementerio, cuando de repente, no me digas qué es lo que hago con la rueda delantera, pero el caso es que pierde tracción, y en milésimas de segundo estoy en el suelo tragando polvo y hierba. Os pongo un enlace al vídeo que es bastante gráfico. La edición no está nada currada, está el vídeo en crudo, sólo lo he recortado para que no fuese eterno. No había pensado publicarlo, porque me da un poco de vergüenza, pero ante los comentarios de alguno de vosotros, me voy a tirar al barro. Además, ¿cómo se llama este blog? Al que rueda, le sucede. ¡Pues eso mismo!

He llegado a Vilnius y lo poco que he visto, me ha encantado. Es más mi tipo de ciudad, más pequeña y coqueta, y sobre todo, la calidez de la gente. Todas las personas con las que he hablado, han sido amables, educadas, serviciales... Así da gusto. He pedido hielo en tres sitios distintos a lo largo de la tarde, y en los tres me han atendido de maravilla, sonriendo en todo momento, e interesándose por mí estado, incluso ofreciéndose a llevarme al hospital, si fuera necesario. Así da gusto... ¿o qué?

Dependiendo de cómo me levante mañana, decidiré si visito la ciudad por la mañana y sigo ruta, o por el contrario, me quedo aquí descansando. La verdad es que no es un mal sitio para quedarse. Me gustaría investigar un poquillo la ciudad, y como ya os he dicho antes, lo que he visto de ella, me pareces interesantísimo. 

Mañana os cuento a ver que tal voy. Besos y abrazos.










4 comentarios:

  1. ese hierbin traicionero Aitor......con un poco de vodka del lugar se te arreglan los males, eso si ten cuidao que es mas traicionero que el hierbin......
    Eneko

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ey, Eneko! Pues no fue la hierba, fue un montoncillo de arena que alguien lo había puesto a posta porque se olían que iba a pasar por ahi jejeje. El vodka, en breve... Abrazo

      Eliminar
  2. Te las pegao a lado de un cementerio¡¡ que mal rollo. Igual ha sido "la rusa del hierbin", en vez de la niña la curva. Jjjjjj. Viendo el vídeo estaba haciendo fuerza contigo para levantar la moto. Eres demasiado exigente y critico. Pues teas caído y fuera. Lo malo esqe ya no tenemos 20 años y las ostias pasan factura y duelen. Jjjj. Mucho animo y suerte con ese tobillo, a ver si no da mucha guerra

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Sergio! Como lo sabes, ahora un golpe de estos te deja doblao, pero sobrevivireeeeee!!!

      Eliminar